Polémica relación sexual entre trabajador carnero y patrón zoofílico: ¿amor libre o maltrato animal?

Polémica relación sexual entre trabajador carnero y patrón zoofílico: ¿amor libre o maltrato animal?

Desde el pasado 22 de Agosto, fecha del paro general de trabajadores, se viene dando una discusión sin antecedentes por parte de importantes juristas en relación al confuso episodio ocurrido en la empresa veterinaria El hocico juguetón entre un trabajador que concurrió a trabajar “por convicciones personales” y el dueño del establecimiento. Según indican importantes juristas “se trata de un confuso episodio de corte sexual entre un trabajador que no hizo paro y un patrón que…Hizo, por decirlo de alguna manera, tremendo paro”.

Según información a la que accedimos por algunos audios filtrados el “trabajador carnero” concurrió a trabajar “normalmente” en el entendido de que “hacer paro no sirve de nada, porque a este país lo sacamos adelante trabajando y no parando”; no obstante el trabajador al ser consultado indicó que trabaja “ocho horas de lunes a viernes, tiene cobertura social, cobra salario vacacional y aguinaldo” pero que eso “no tiene nada que ver con los paros” ya que esos “beneficios” fueron “brindados por los patrones, que, como el mío, nos dan trabajo y es a ellos a los que les debemos un agradecimiento. Parar es ser mal agradecidos con quien nos da trabajo de manera tan desinteresada”.

Por su parte el dueño de la veterinaria El Hocico juguetón, Juan Manuel Correa- quien prefirió mantenerse en el anonimato- comentó a este portal que “no tiene temor” en admitirse “amante de la fauna autóctona” pero que quiere “dejar completamente claro que su amor es puramente romántico y no carnal” negando por completo los rumores que lo vinculan a prácticas zoofílicas, sea con su empleado carnero o con cualquier otro ser vivo.

Confrontado con los audios, sin embargo, no negó que se tratara de un diálogo entre él y su trabajador carnero, pero dejó en claro que “fue algo mutuo” y que “bajo ningún concepto se trató de acoso” porque “si vos sabés que vas a ser el único trabajador que va a venir a trabajar en un paro y venís con esa actitud de mamífero rumiante ovino, con esos cuernos tan robustos, estriados transversalmente y arrollados en espiral con el cuerpo cubierto de lana espesa, pulposa y flexible, un poco como que estás buscando que te diga cosas. Con todo respeto. Uno es de carne y hueso también”.

En el correr de la última semana grupos animalistas han salido a la prensa a indicar que “se trata claramente de un caso de maltrato animal donde un homo sapiens sapiens especista se aprovecha de una situación de autoridad y poder para maltratar a un inocente animal”.

Tomando los dichos del señor Correa, por su parte, una vocera de la organización Zoofilia sí, Xenofobia no, indicó que “en todo caso” si le gusta tanto la fauna autóctona, “este señor debería cuestionarse que los animales no autóctonos también tienen derecho a ser abusados sin distinción de raza, género u origen”.

En cuanto a la disputa legal al respecto de cómo caratular este caso se esperan novedades para las próximas horas.

Un caso para reflexionar y pensar qué tipo de país queremos.